Historia y ficción

La filmografía de ficción sobre temas de la historia constituye una vertiente con un lugar destacado dentro de las expresiones culturales. Su relevancia radica en que una película histórica es un complejo de múltiples relatos y variadas significaciones, favorece una nueva lectura del pasado a partir de referentes históricos, sociales, políticos y cinematográficos en constante actualización. De ello resulta una expresión cultural dinámica de carácter polémico.

En su carácter complejo una película histórica exige diferentes enfoques de comprensión. De entrada, se precisa considerar su dimensión comunicativa y su dimensión histórica, es un discurso narrativo derivado de una forma de creación fílmica de la historia. En esta investigación la aproximación a la historia es como una expresión del cambio social. Su relato se dispone a partir de acontecimientos del pasado ordenados en una trama histórica, cuyo fin es expresar la transformación de las sociedades, incorporando las múltiples voces involucradas en ese proceso.

Una película interroga la trama histórica y la reconstruye a partir de la ficción, aprovechando la potencia expresiva de la invención y la narración. La forma de narrar la trama puede llevar a legitimar la visión dominante de la historia, interrogarla, refutarla, ironizar sobre ella, o reconstruir otras historias parciales.   

La filmografía histórica tiene también una dimensión de contextualización de los acontecimientos. Un posible acercamiento a la comprensión de las condiciones sociales, culturales y políticas en cierto momento es mediante la categoría de tradición. Algunos estudios críticos de la historia entienden la tradición como un proceso dinámico de transmisión cultural y de la historia, cuyo valor radica en expresar lo que perdura y lo que se transforma en una sociedad. La tradición se ancla en el tiempo pasado y ancla la historia con la cultura. Tiene que ver con la narración al reconstruir una trama con base en referentes conocidos por el espectador, también con la comprensión de un hecho, al hacerlo accesible. 

Se propone ver la filmografía mexicana a la luz de los estudios críticos: una película es una forma de abordar temas como las relaciones de dominación, la búsqueda de libertad, acciones de rebeldía y los vínculos con la práctica política contemporánea. Aspectos que se manifiestan como intrigas o núcleos de tensión en las líneas narrativas.

En México la realización de películas sobre temas históricos se remonta a las décadas iniciales del siglo XX, cuando se realizaron las primeras películas de ficción con la intención de recrear temas de la historia nacional. El tratamiento que recibieron los temas históricos mediante la ficción tomó con el tiempo diversos caminos, de tal manera una película podía adquirir características del cine histórico, épico, de época, o se identificaba dentro del cine bélico, biográfico, político, de propaganda, nacionalista, de aventuras o como adaptación literaria. En ocasiones se ubicaba conforme a las convenciones de los géneros cinematográficos con los cuales se combinaban los temas propiamente de historia, encontramos así drama histórico, comedia histórica, thriller histórico, western histórico, o romance histórico. La amplitud del espectro introduce de entrada la necesidad de puntualizar qué es el cine histórico. 

Tal es el objetivo de este espacio: establecer una caracterización sobre el cine histórico de ficción. Entender cómo se reinterpreta la historia en el cine requiere examinar los recursos utilizados para comunicar al espectador la sensación de estar directamente frente al pasado y de que existe algo de verdad en lo acontecido en una película.  

Su particularidad radica en la referencia a acontecimientos, épocas o personajes de la historia, lo cual le otorga un carácter temporal y espacial preciso para enmarcar los relatos sobre el pasado de una sociedad. Problematiza algo que realmente sucedió mediante la ficción. Implica una visión de la historia y, al mismo tiempo, aporta a la inteligibilidad de la historia. Así se deja entrever la relación constitutiva entre cine e historia, uno crea a otro y ambos ejercen su fuerza constructiva: el cine es un medio para registrar la historia, la historia es contenido y forma del cine. No se trata de un vínculo directo, ni exento de tensiones. 

Una de las principales polémicas con relación a este tipo de filmografía es la forma de abordar lo histórico, en ocasiones es el tema central, pero a veces se relega demasiado. Otra discusión surge ante la repetición de la visión dominante que en la historia escrita prevalece, aunque una película también puede interrogarla, refutarla, romper esquemas a partir de una propuesta alternativa, e incluso hacer una parodia. Ambos factores encauzan la trama de la película y, a su vez, de ellos dependerá si la historia presenta sesgos históricos, políticos o sociales de expresión variada.

Para profundizar en esos puntos de tensión, es pertinente una reflexión sobre lo que podemos encontrar en una película histórica, a partir de interrogantes como: ¿cuál es la noción de historia que subyace en ella? ¿cuál es la relación entre cine e historiografía?  ¿cómo se contextualiza un acontecimiento en una película? ¿de qué manera se vinculan historia y ficción? ¿dónde empieza la historia y termina la ficción?